Buchones
En los cambios de régimen el número de confidentes de la policía crece a tal punto que ésta acaba casi por hacerse un lío: a los viejos confidentes, que quieren renovar sus méritos, se suman los nuevos, que tratan de suplantar a los viejos, por no hablar de los aficionados, a los que puede reconocérseles cierta fe en el nuevo orden, ni los interesados, que quieren desviar el nuevo orden por el cauce del viejo para hacer así blanco de aquél a quienes ya lo eran de éste, operación que aquí resulta de lo más sencilla.
Tags: Italia, Leonardo Sciascia, Sicilia